sábado, diciembre 19
Las personas decepcionan por naturaleza, desde nuestros padres, hermanos, primos, abuelos y demás familiares, parejas, amigos y hasta nosotros mismos.Algunos lo hacemos con o sin culpa, a veces pasa va no se si a ustedes les pasa que por ejemplo yo a la gente que es demasiado importante para mi “la pongo en un altar” y cuando te das cuenta que todo lo que pensábamos era solo una ilusión, que decepción no? Saber que la gente en la que confiabas te da una cachetada en la cara y te hace sentir que no vales nada.Capaz alguna vez pensamos que no existen los “amigos verdaderos”, que la amistad es condicional y circunstancial. No puedo negar que muchísima gente hizo cosas demasiadas buenas por mi y no lo olvido a eso, pero también hay momentos en los que esas mismas personas, no todas obvio, hacen cada cosa que me sorprenden, me dejan “helada” de alguna manera. Esperamos tanto de otra persona, y de repente te decepcionan, es como que si hubieras estado todo ese tiempo dentro de una burbuja y así de la nada hubiese explotado. No estoy juzgando a nadie cada uno tendrá su motivo de haber hecho lo que hizo o lo que no hizo, tendrá su razón justificada o no. Igual todos sabemos que nadie es perfecto, y no se puede esperar que todo sea perfecto entre dos personas, sea cual sea la relación.Pero cada uno pretendería que si hay un vinculo sentimental las cosas se puedan hablar cuando algo les sale mal y ahí es donde viene el perdón. ¿Perdonar o no perdonar? Hasta que punto somos capaces de hacerlo, hasta donde tenemos que perdonar y hasta donde no, muchas veces se puede perdonar, cuantas veces se puede perdonar a alguien y tener la “confianza” de que no volverá a pasar, yo no se, osea cuando se perdona realmente es cuando podes acordarte de lo que te paso sin dolor, pero ¿que pasa si aun nos duele acodarnos de eso a pesar de haberle dado una oportunidad a esa persona que nos decepcionó?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario