Somos como la lluvia, nos vemos una vez cada tanto. Pero cuando lo hacemos arrizamos con todo, dejamos de lado al sol y hacemos nuestras propias reglas. Como la lluvia siempre nos recordamos, siempre nos amamos. La lluvia nos trae nostalgia, en este caso me traes felicidad. Al estar contigo, mis manos no pueden dejar de templar, mi corazón no puede latir tranquilo, mis ojos no pueden dejar de brillar, y mi sonrisa no puede desaparecer de mi rostro ¿porque sera? ¿acaso me enamore de ti?
Lo dudo, entonces que pasa conmigo.
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